En cualquier tipo de proyecto de construcción, la estabilidad y la seguridad de las estructuras inician desde sus cimientos. Para garantizar este hecho, un estudio de suelos es crucial, ya que te otorga información detallada sobre las características del terreno.
Pero, mucho más allá de identificar las propiedades mecánicas y físicas del suelo, estos estudios tienen que cumplir con las normativas del reglamento de construcción vigente, según la región donde se va a llevar a cabo la construcción.
Por ejemplo, en México, este reglamento instaura parámetros técnicos determinados que un estudio de suelos debe contener para asegurar el desarrollo eficaz y seguro de cualquier proyecto de construcción.
Aquí desglosaremos los alcances esenciales que debe contener un estudio de suelos para cumplir con estas regulaciones y así logres evitar problemas como multas, sanciones, retrasos en la construcción o riesgos estructurales.
Se trata de un conjunto de normas legales que rigen las actividades que se relacionan con edificaciones en nuestro país. Este marco regulatorio instituye las condiciones de seguridad mínimas, la habilidad y sostenibilidad que tiene que cumplir la construcción, asegurando que se efectúen de forma adecuada, responsable y con estándares técnicos correctos.
Cada municipio o estado puede contar con su propio reglamento o adaptaciones concretas del Reglamento de Construcción General, como sucede en la Ciudad de México.
Por ejemplo, aquí se incluyen requerimientos para las cimentaciones, estructuras, materiales y especificaciones sobre los estudios anteriores al diseño estructural, entre ellos el estudio de mecánica de suelos.
Un estudio de suelos se encarga de abarcar diversas fases y análisis que determinan las condiciones del suelo donde se piensa edificar. Según los lineamientos de los reglamentos de construcción, este debe incluir los alcances que siguen:
La etapa inicial del estudio contiene:
Este análisis es esencial para identificar las propiedades geotécnicas del terreno, que consiste en:
Se analizan las propiedades físicas, químicas y mecánicas del suelo a través de pruebas de laboratorio. En los resultados se puede ver:
El reglamento exige que estos estudios consideren posibles riesgos o fenómenos naturales, como:
Con base en los resultados antes mencionados, el estudio debe contener lo siguiente:
Hay algunos errores comunes que deben evitarse; algunos constructores omiten ciertos alcances del estudio de suelos para ahorrarse costos o tiempo, pero esto puede acarrear graves consecuencias técnicas y legales.
Entre estas consecuencias podrás notar:
Si llevas a cabo un estudio de suelos que cumpla con el reglamento de construcción lograrás evitar multas, sanciones y retrasos en tu proyecto, además de que aseguras una buena eficiencia en el diseño estructural, minimizando sobrecostos por cimentaciones sobredimensionadas.
Por otro lado, garantizas la seguridad, reduciendo los riesgos de colapsos o daños estructurales. También promueves la sostenibilidad, con un uso responsable de los recursos al adaptar el diseño a las características naturales que tiene el terreno donde se va a construir.
«Cumplir con el reglamento es un requisito legal y una inversión en la seguridad, estabilidad y eficacia de cualquier proyecto».